miércoles, 8 de diciembre de 2010

Coger frío



Malacara ha estado en Salamanca, cogiendo frío.

La carretera se veía blanca de sal y la nieve se acumulaba en las cunetas.

A Malacara le gusta coger frío y almacenarlo en tarros herméticos de cristal.

En Salamanca el viento helado baja por las calles de piedra y salta sobre el Tormes.

Densas láminas de frío escarchado, con olor a ventisca y carbón, que hará más soportable el recuerdo de las sofocantes tardes del verano.


1 comentario:

  1. El frío como único espacio habitable, no podría estar más de acuerdo. Y a veces, imaginar a ese otro (ese otro yo) que podría haber nacido al calor de ese frío; quién sería, cómo pensaría, si se sentiría un poco menos perdido que el yo que sucumbe al calor "caluroso" de estas latitudes...

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